Queridos compañeros,
Como en alguna vez me ha sucedido, he estado bastante tiempo sin actualizar esta pagina. Ahora, consiguiendo algo de tiempo, les dedico unas palabras. Se que muchos habran notado un ligero cambio en la pagina en cuanto a la portada (quite la foto) y las categorias y posts, he suprimido todo aquello que hacia referencia a la institucion. Los que me conocen bien saben que soy un fiel defensor del respeto y la tolerancia. No quiero hablar de quien amablemente me solicita que no lo haga en estas paginas y yo, aparcando mis logicas y mis buenas intenciones, respeto la voluntad ajena y asi lo hago.
Quiza sea una lastima, asi lo entiendo yo y mucha gente que se ha puesto en contacto conmigo por mensajes privados. Muchos de ustedes, lectores de esta pagina, han sentido como propias las sensaciones y los sentimientos relacionados con la ayuda humanitaria; muchos han cambiando su punto de vista acerca de las instituciones que dedican tiempo y recursos para la lucha por los derechos humanos, pero, y estaran conmigo en esto, la verdadera revolucion comienza en el dia a dia, y respetar la voluntad ajena en estas cuestiones no deja de ser parte de la misma filosofia.
Yo lo entiendo así, entiendo que es necesario dejar las cosas como están, los verdades receptores de nuestras acciones deben ser los desvalidos, y en ellos es necesario que todos usemos las fuerzas. El resto es, simplemente, innecesario. Y por eso, no es necesario seguir hablando de este tema.
Queridos amigos, la vida no deja de sonreirme, la gente me pregunta si estoy contento, y siempre respondo lo mismo, “no estoy contento, sino feliz”. Me ha costado mucho llegar a poder decir esto, y ahora me regocija saborear estas palabras.
Por contarles algunas cositas nuevas, les diré que se están quedando en casa unas amigas de Carlos Ávila (que por cierto tengo que llamarle porque tenía unas llamadas perdidas el otro día). Gonzalo, Miriam y Vanina, tres argentinos entrañables. Ya les hablaré más detalladamente de ellos. De momento les abrazo y les sonrío, como siempre. Y les recuerdo que no me olvido nunca de ustedes.
Narwhal Tabarca.









